Entrevista imposible

 


─ ¿Para qué el libro y por qué ahora? ─ La sonrisa en la joven que estaba lista para anotar mi contestación y si por razones externas olvidaba algo, a su lado el punto rojo de la grabadora parpadeaba, dando un plan B a esa entrevista.

─ Son muchas las razones, pero juro que ninguna tan divertida como las que se imaginan.─ La miro, cómo esperando que pase a la próxima pregunta. En cuanto noto como levanta la ceja, sé que no se rendirá hasta recibir una repuesta satisfactoria para ella. ─ Aquí está; con el tiempo fui amontonando pesadillas, recuerdos amargos y deseos carnales guardados en silencio. Los junte todos en una envoltura de madures, ironía, con un poco de odio y mucho amor. En; ¿por qué ahora?; sólo puedo decir, que si no lo hacía en estos momentos luego escondería todo bajo el tapete como es costumbre humana.

─ ¿Amor? ¿Costumbres humanas? ─ “Por todos los cielos, que poca conversación.” Esa era una de las razones por las que nunca concedía entrevistas. ─ ¿Puede elaborar…? Por favor.

─ Amor, te produce duda por el incesto, los abusos físicos y emocionales a los que me sometieron mientras crecía. Es fácil, sin esas personas que me abusaron física, emocional y sexualmente no sería el ser humano que soy hoy.

─ Entiendo… ─ afirma con duda y sin una sonrisa en los labios. “La bote bien lejos, pobre.” Su mirada cargada de un sentimiento de dudas lo dejaba claro.

─ Sé que es difícil y muchos de mis trabajos son igual de irracionales. Pero siento orgullo de mi locura, de mis sinsentidos de la alegría que me llena al sentir deseo o ese pequeño desvelo por un amor no correspondido. Todo eso me hace sentir con vida, aunque nuestra costumbre como humanos es la de salir corriendo cuando algo nos produce dolor o miedo. Ante cualquier amenaza al estado “quo” en la que vivimos la mayoría de nuestras vidas. Son esas emociones que se multiplican en mi interior al pensar en todas las cosas que pueden ir mal. Sin embargo, aquí estoy, mi pasado no me ha detenido y sigo sonriendo.─ La veo sonreír con el chiste pero me mira aún confundida.

─ ¿Le gusta el sexo?

─ ¡Claro! ¿A quién no? ¿Si se me da bien…? ahí la cosa cambia.─ digo con ironía y un poco de humor negro.

─ ¿Cómo cambia?

─ ¡Auch! Esa dolió, pero yo me la busque. Bien, no me gusta la dulzura, aunque espero sean dulce conmigo. Me burlo y rechazo todo gesto romántico, pero me siento traicionada y algo amargada cuando no lo recibo. En el acto como tal, me la paso riendo en vez de gimiendo ya que para mí, pasa todo a ser un chiste. Juro que es cosa de nervios más que burla a la pareja que me aguanta. Como vez, sea hombre o mujer, mis compañeros nunca lo tienen fácil.

─ ¿Mujeres?

─ Sí mujeres, no son mi plato principal, pero encuentro la química de algunas de ellas intoxicante.─ La vi saltar con la afirmación en el mismo lugar, acomodarse de nuevo en el sillón y sonreír como el gato que se comió al canario. “Carajo… ya fuese por curiosidad, ambición o ganas, la chica estaba trazando un plan para pescarme.” Yo sonrió dulcemente buscando los puntos de escape en la habitación. “¡Aquí ni por locura me quedo…!”

─ ¿Eres hombre o mujer? ─ Ahora la que salta en el lugar soy yo ante la pregunta. La observo achicando mis ojos y calculando la mejor forma de escape.

─ Mejor te muestro… ¿no? ─ la chica se sonroja y se mueve un poco en el asiento, lista para saltar; “Me jod…, la chica es muy curiosa.” Sonrío y me levanto, le hago señales para que no se levante y me muevo hacia la puerta con una sonrisa en los labios. Mientras salgó por la puerta, casi corriendo, juro una y otra vez que no vuelvo a ceder ante las suplicas de mi representante…
 
Publicación inicial en línea 23/2/22 (Toda una vuelta)
Estoy segura es parte de algun libro de los que he escondido, 
no recuerdo cual. UPSS.

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